ATRACCIONES SEXUALES EXTRAÑAS: LA HIBRISTOFILIA

ANA LAURA ROSAS BUCIO

“En gustos se rompen géneros” versa aquel dicho que hace referencia a que no hay reglas ni límites cuando se trata de los gustos personales. Lo que le gusta a una persona puede no gustarle a otra, y eso esta bien. Somos seres diversos y nuestro concepto de belleza y lo que nos atrae en alguien puede ser tan diverso como somos cada uno de nosotros. 

Y aunque hay otro dicho que dice “cada oveja con su pareja”, no a todas las personas que les gustan o se sienten atraídas por determinadas personas necesariamente significa que sean iguales a ellos. Y esto es especialmente importante cuando nos referimos a la Hibristofilia. 

Vamos a entender la hibristofilia como la atracción sexual y romántica que experimentan algunas personas hacia gente que ha cometido actos delictivos como robos, engaños, violaciones y asesinatos. El término deriva de la palabra griega “hybris: atentar contra alguien y filos: afinidad y preferencia.  Lo que significa tener una afinidad o preferencia por las personas que dañan a otras. Durante algún tiempo esta atracción erótico-sexual tuvo el nombre de Síndrome de Bonnie y Clyde, haciendo referencia a la famosa pareja de criminales que tuvieron un intenso romance mientras cometían actos criminales. En 1966, el Dr. John Money le dio el nombre de Hibristofilia. 

Ejemplos de personajes famosos que provocaron esta atracción sexual son: Ted Bundy, violador, asesino serial, necrófilo que después de su arresto recibió muchísimas cartas por parte de mujeres que decían amarlo y que querían casarse o tener sexo con él.  Jeffrey Dahmer, asesino en serie, violador, caníbal. Era homosexual, pero a pesar y de eso, recibió correspondencia por parte de mujeres que enviaban fotos, dinero y regalos. Richard Ramírez, asesino serial y violador, que mató a 14 personas, se caso con una fan suya en prisión, tenía docenas de mujeres enamoradas de él. Las mujeres que pertenecían a la secta liderada por Charles Manson. Josef Fritzl, que encerró durante 25 años a su hija y la violo durante todo ese tiempo, ha recibido propuestas de matrimonio durante su estancia en la cárcel. Y en México, Diego Santoy Riveroll, el asesino de Cumbres tuvo un hijo con una fan que conoció en la prisión.

En estudios clínicos se han encontrado que la hibristofilia está relacionada con una serie de factores como la búsqueda de emociones intensas, el deseo de sumisión ante una figura tan dominante, la fantasía de redención o transformación de la persona delincuente por mencionar lo motivos que se han referido al explicar porque algunas mujeres sienten una intensa atracción por personas que han cometido delitos graves. 

La Hibristofilia puede representar un comportamiento de riesgo para la persona que la experimenta, ya que la hibristofilia puede representar un comportamiento de riesgo para la persona que la experimenta, ya que sentirse atraído/a por una persona peligrosa puede representar una amenaza para la seguridad y el bienestar emocional. Las personas con hibristofilia pueden minimizar los aspectos negativos de la persona de la cual se enamoran y enfocarse en las cualidades que encuentran atractivas o emocionantes. O en algunos casos, estas mujeres los ven como niños inocentes e indefensos que deben proteger y esto es especialmente relevante cuando conocen las historias de sus vidas. 

Los asesinos seriales siempre han generado fascinación. Sin embargo, cuando existe obsesión, idealización de criminales famosos y además pasan por alto sus acciones perjudiciales podría ser un gran indicador de esta extraña y peligrosa atracción romántico- sexual. En general se ha encontrado que la hibristofilia es mucho más frecuente en mujeres y se presenta en diversos grados, desde un deseo sexual momentáneo, hasta un amor romántico permanente por algún criminal. Puede estar solo en fantasía, idealizando o imaginando cómo sería estar con determinada persona o pueden buscar acercarse, convertirse en amantes o hasta en cómplices de crimen asumiendo una actitud sumisa, pasiva y obediente.

Existe un grado de hibristofilia no tan severo, donde tal vez la atracción no sea hacia asesinos y violadores, sino hacia personas que transgreden ciertos límites, aunque no lleguen a delitos graves, que si bien, este tipo de relaciones tal vez no pongan en riesgo la vida, si hay riesgos de ser maltratada emocional, verbal, económica y hasta sexualmente 

Sheila Isenberg autora del libro “Mujeres que aman a hombres que matan” entrevistó a 30 mujeres hibristofilicas y encontró que estas mujeres tenían una historia de abuso en su infancia, tanto físico, como emocional y sexual, así como de relaciones violentas. Tal vez esta atracción podría entonces explicarlos la fascinación que muchas personas sienten hacia narcotraficantes, pandilleros, etc. 

No cabe duda de que cada cabeza es un mundo…. Y que efectivamente lo que les gustan a algunas personas no necesariamente les gusta a otras. Pero si nuestros gustos pueden ponernos en peligro de vida y muerte o de salir lastimados por alguien, o peor aún de terminar lastimando a alguien por indicación de otra persona, es importante buscar ayuda. Nuestra forma de amor no debe representar un peligro de daño a nadie.

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