Ciudad de México, 17 de agosto de 2025 – La esperada contienda entre la actriz Gala Montes y la influencer Alana Flores se llevó a cabo en el evento Supernova Strikers, celebrado en el emblemático Palacio de los Deportes, generando más que golpes: quedó marcada por desacuerdos y tensiones que se vivieron fuera del cuadrilátero.

Previo al combate: controversias de peso y contrato
Desde semanas antes del enfrentamiento, Alana acusó a Gala de intentar cambiar las condiciones pactadas: según ella, había un acuerdo de que Gala bajara a 62 kg y ella subiera a entre 54 y 55 kg. Sin embargo, la actriz lo negó y aseguró que nunca existió tal cláusula contractual y que pelear sin límite de peso era riesgoso e innecesario.
Tensión a flor de piel
Las burlas también entraron al ring: Alana criticó a Gala por “comer palomitas y tomar cerveza”, mientras que Gala respondió con un mensaje contundente: “Lo que tú hayas firmado es tu problema, no mío”. El cruce de acusaciones encendió redes y aumentó la expectativa mediática.
El combate: técnica y contundencia
La pelea se realizó como estaba programada y resultó en una victoria unánime para Alana Flores. Los tres jueces otorgaron tarjetas de 30–26 a su favor, lo que confirmó su invicto en el circuito de enfrentamientos entre celebridades.
Escena y espectáculo
Se estimó que más de 10 millones de personas siguieron la pelea por streaming. Gala, con ventaja física en peso y estatura, buscó imponer su presencia, pero Alana destacó por su técnica, precisión y golpes de poder. Pese a ello, antes de despedirse, la actriz reconoció la superioridad de su contrincante.
