La Ciudad de México acaba de dar un paso histórico en la protección y el reconocimiento de los animales de compañía. El Congreso capitalino aprobó una reforma al Código Civil que reconoce a las mascotas como seres sintientes y como parte fundamental de la familia en casos de divorcio.

Con esta modificación, los jueces ahora tendrán la facultad de asignar custodia, establecer regímenes de visitas y planes de cuidado para perros y gatos cuando una pareja decida separarse. La prioridad será siempre el bienestar del animal, dejando atrás la visión de que son simples “bienes” a repartir.
Este cambio legal refleja un avance en materia de derechos de los animales y en la manera en que la sociedad mexicana entiende el vínculo emocional y afectivo entre las personas y sus mascotas.
La reforma también busca que los planes de manutención consideren gastos veterinarios, alimentación y cuidados básicos, asegurando que los animales no sufran consecuencias por las decisiones humanas.
En un país donde millones de hogares cuentan con perros y gatos, esta medida no solo impacta en los procesos judiciales, sino que envía un mensaje claro: las mascotas son familia.
