QUEEFING: LOS INCOMPRENDIDOS SONIDO VAGINALES

Ana Laura Rosas Bucio

Estas teniendo sexo, placentero, intenso, y lleno de pasión, sin embargo, puede suceder que inesperadamente aparezca un sonido semejante a una flatulencia, que genera incomodidad, vergüenza y muchas dudas de que ¿fue lo que pasó’, ¿Qué lo generó? Y principalmente ¿si volverá a pasar?

El queefing es una de las incomodidades femeninas más comunes que pueden llegar a pasar durante el sexo, pero es importante afirmar que es completamente natural que puedan llegar a suceder. 

Es un sonido que ocurre de manera involuntaria a todas las personas con vagina y vulva y sucede cuando el aire que ingresa a la vagina se queda atorado en la cavidad vaginal, y sale como si se tratara de una flatulencia, sin embargo, a diferencia de ésta, no tiene olor, porque no proviene del intestino o del ano. Por lo que es totalmente incorrecto llamarlos “gases (pedos o ventosidades) vaginales” que terminan siendo totalmente inexactos, y generan una fuerte incomodidad en las personas que los experimentan. 

El queefing no huele, y su única similitud con las flatulencias intestinales es en cómo suenan. Pueden suceder durante la autoerotización, o con el uso de juguetes sexuales, además de la actividad sexual coital que puede atrapar aire. Posiciones como “el perrito” es la más común en la que pueden suceder, aunque es importante decir, que no siempre suceden. Las posiciones sexuales que conllevan movimientos rápidos o profundos pueden tener más probabilidades de que suceda el queefing.   Este aire que se expulsa es parte de la mecánica inherente a tener vagina. 

También pueden suceder haciendo ejercicio o en determinadas posturas del yoga. Así como cuando se usan tampones, diafragmas y copas menstruales que también pueden empujar aire hacia la vagina. 

Es probable que, si esta situación te ha sucedido, te hayan dado ganas de salir corriendo o esconderte, y tener mucha vergüenza, y si de casualidad esto ha generado risa, o hasta crítica, es probable que esta sensación de incomodidad sea peor, y aunque el queefing es completamente normal, es posible que emocionalmente haya cortado hasta la excitación o el deseo. 

Hablar del queefing es importante, debemos normalizarlo y entender que en muchas ocasiones forman parte de los encuentros sexuales, aunque no tendría que suceder en todos. Aunque suenen como los gases intestinales, no lo son, y no deberían general vergüenza. Es posible que tal vez no podamos evitar la risa, pero si entendemos que es aire atrapado, de hecho, porque nuestra actividad sexual ha sido vigorosa e intensa, hasta podríamos entenderlos y vivirlos como consecuencia lógica de esa intensidad y fuerza. 

De hecho, quitando toda la incorrecta información alrededor del tema, podríamos considerarlos hasta sexys, ya que cuando más estimulada sexualmente este la mujer, o cuanto más larga en tiempo sea la actividad sexual, más probable es que ocurran. 

No se pueden evitar por completo, pero algo que pudiera ayudar a que no sucedan es el fortalecimiento de piso pélvico. Y entonces ejercicios específicos para fortalecer el suelo pélvico, los llamados ejercicios Kegel, si bien, no son un tratamiento comprobado para las ventosidades vaginales, pero ya que estos ejercicios pueden fortalecer los músculos débiles del piso pélvicos, y en teoría podrían reducir el riesgo de el queefing. 

Para hacer ejercicios Kegel, hay que contraer los músculos pélvicos y mantenerlos así durante tres segundos, luego relajarlos durante tres segundos mas y volver a contraerlos. Hay que repetirlo 10 veces, idealmente tres veces al día. Es importante tener la vejiga vacía antes de comenzar. 

No hay soluciones quirúrgicas para esta situación. De hecho, es posible que las únicas maneras de evitarlos por completo, es que nuestras actividades sexuales sean bajo la posición de misionero, sin tanto movimiento ni fuerza, y entonces la posibilidad de experimentar placer sea mínima. Es posible que nuestras abuelas o bisabuelas no lo hayan experimentado, o si lo hicieron, por los mitos y creencias, con seguridad es un tema que jamás hablaron por vergüenza. Pero la realidad es que ya no podemos seguir en esas épocas donde nos quedemos con la duda de lo que le ocurre a nuestro cuerpo, y menos sentir vergüenza.

Conocer y comprender como funciona nuestro cuerpo, puede ayudar a normalizar una experiencia, quitar vergüenza y permitirnos continuar experimentando de los placeres del sexo. 

Si este aire atrapado en la vagina genera dolor, o sale algún flujo vaginal anormal, existe un olor inusual, hay hinchazón o sangrado, es importante ir a un médico especialista ya que es posible que exista una condición subyacente que debe con urgencia ser atendida. El queefing no es señal de ningún problema de salud. Son solo una función corporal normal causada por la entrada y salida de aire del canal vaginal. Informarnos, comunicarnos con nuestra pareja, y tomarlo con sensualidad y humor, puede ser una combinación idónea para esta incomprendida situación. 

“No se la pregunta, pero el sexo

Definitivamente es la respuesta”

Woody Allen

Noticias recientes

Related articles

¿Tienes un evento social en puerta?

spot_imgspot_img