En una noche estelar en el Louis Armstrong Stadium, el campeón mundial del Consejo Mundial de Boxeo (WBC), Shakur Stevenson, ofreció una auténtica clase magistral de boxeo ante el mexicano William Zepeda.

Desde el primer asalto, Stevenson impuso su estilo: velocidad, precisión quirúrgica y un control absoluto del ring. Zepeda, conocido por su agresividad y ritmo alto, no pudo encontrar respuestas ante la defensa impecable y el contraataque milimétrico del estadounidense.
Tras doce asaltos de dominio, los jueces fueron unánimes: 118-110, 118-110 y 119-109. Una puntuación que refleja lo que fue una actuación prácticamente perfecta.
Con esta victoria, Shakur no solo retiene su título ligero del WBC, sino que se posiciona firmemente como uno de los mejores libra por libra del mundo, y un potencial candidato para unificar la división frente a nombres como Gervonta Davis o Vasiliy Lomachenko.
El Louis Armstrong Stadium, famoso por el tenis, fue testigo de una noche histórica para el boxeo… y para el legado de Shakur.
