La noche del 17 de agosto quedará marcada en la historia reciente del boxeo en México. En la función estelar del esperado evento celebrado en el Palacio de los Deportes, Alana Flores demostró por qué es considerada una de las pugilistas más sólidas de la escena actual.

Con una actuación técnica, contundente y llena de carácter, Flores venció por decisión unánime a Gala Montes, asegurando así su cuarto título consecutivo y consolidándose como tetracampeona.
El combate mantuvo la tensión desde el primer asalto, con Montes mostrando resistencia y corazón arriba del ring, pero fue la precisión y dominio de Flores lo que inclinó las tarjetas de los jueces a su favor. La afición, que abarrotó el recinto capitalino, vibró con cada intercambio de golpes y celebró la victoria de la campeona con una ovación que retumbó en el domo de cobre.
Más allá del triunfo deportivo, este combate refuerza la relevancia del boxeo femenino en México y abre la puerta a nuevas oportunidades para que las pugilistas nacionales brillen en escenarios internacionales.
Alana Flores, con esta victoria, no solo escribe una página dorada en su carrera, sino que también inspira a nuevas generaciones de mujeres a subir al ring y pelear por sus sueños.
