
La mañana del jueves 14 de agosto, un operativo migratorio en Monrovia, California, terminó en tragedia. Un hombre migrante, de aproximadamente 40 años, fue atropellado mientras huía de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) frente a una tienda Home Depot, punto habitual de reunión para jornaleros en busca de empleo. El hombre corrió desesperadamente hacia la autopista 210, donde fue embestido por un vehículo todoterreno. Murió horas más tarde en el hospital debido a la gravedad de sus heridas.
La ciudad de Monrovia, ubicada en el Valle de San Gabriel, no fue notificada previamente del operativo. Dylan Feik, administrador municipal, lamentó el incidente y confirmó que no hubo coordinación con ICE ni información oficial sobre la redada. La Patrulla de Caminos de California investiga el accidente, mientras que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) aseguró que el individuo “no estaba siendo perseguido por ninguna fuerza del orden del DHS”.
El operativo forma parte de una serie de redadas recientes en tiendas Home Depot del sur de California, en el marco de la “Operación Caballo de Troya”, donde agentes se han ocultado en camiones para sorprender a migrantes. En esta ocasión, al menos 10 personas fueron detenidas.
Organizaciones como CHIRLA y el San Bernardino Community Service Center han emitido llamados urgentes a la comunidad migrante: evitar huir durante redadas, conocer sus derechos y priorizar la seguridad física. “Perder la vida tratando de evitar la deportación no vale la pena”, declaró Emilio Amaya, director del centro comunitario.
La muerte del migrante ha desatado protestas locales y reavivado el debate sobre el uso de tácticas intimidatorias en operativos migratorios. Activistas han colocado flores y mensajes en el lugar del incidente, recordando que detrás de cada estadística migratoria hay una historia humana truncada.

