Este 15 de agosto, Chevelle lanza su esperado décimo álbum de estudio, Bright as Blasphemy. El proyecto llega tras cuatro años de silencio discográfico, siendo su primer trabajo auto-producido, con la colaboración técnica del bajista de gira, Kemble Walters. (turn0search40)
El proceso creativo fue arduo: según el baterista Sam Loeffler, la auto-producción fue «una de las experiencias más difíciles» que la banda ha enfrentado, comparándola con arrancarse el pelo, una metáfora potente de su intensidad emocional.
(Loeffler dijo que fue “pulling your hair out and then trying to put it back in” al referirse al proceso creativo.)

El álbum mantiene su potencia característica, con sencillos como “Rabbit Hole (Cowards, Pt. 1)” y “Jim Jones (Cowards, Pt. 2)”, demostrando que Chevelle sigue fiel a su esencia sin concesiones.
Además, acompañan el estreno con una gira por Norteamérica que arrancó el 7 de agosto y recorrerá decenas de ciudades hasta principios de octubre.
_ Bright as Blasphemy _ aparece como una reflexión madura de una banda veterana que decide revalidar su sonido por mérito propio, en un entorno creativo que privilegia el control artístico sin renunciar a la intensidad.
