
En un encuentro encabezado por Lina Toro, directora general de Kenvue México, se destacó que el autocuidado ya no debe entenderse como un tema meramente estético, sino como una necesidad de salud y bienestar integral.
Lina Toro subrayó que el autocuidado “es un acto de amor propio que se multiplica cuando logramos contagiarlo a otros”, convirtiéndose en uno de los indicadores clave para mejorar la calidad de vida de la población. Además, señaló que tiene un impacto directo en la prevención de enfermedades y en el ahorro económico, especialmente en un país como México, donde más del 80% de la población se automedica.
Las cinco claves del autocuidado
Durante el encuentro se presentaron cinco claves que buscan transformar el autocuidado en una estrategia pública de bienestar:
1. De la apariencia al bienestar integral: el autocuidado como camino hacia la salud física y emocional.
2. La nueva paradoja de la confianza: entre redes sociales, familia y ciencia como fuentes de información.
3. El agotamiento como barrera invisible: cómo el cansancio limita los hábitos de autocuidado.
4. La urgencia de la prevención: las generaciones jóvenes buscan evitar arrepentimientos futuros.
5. Menos es más confianza: la simplicidad como un sello para generar credibilidad.
Retos y soluciones
Expertos coincidieron en que el autocuidado debe partir desde el individuo y su contexto social, convirtiéndose en un hábito mediante rutinas diarias conscientes. Sin embargo, reconocieron que el cansancio y la sobrecarga de información son grandes obstáculos.
En ese sentido, se hizo un llamado a la simplicidad y a la necesidad de construir una coalición entre instituciones, gobierno y medios de comunicación para ofrecer información veraz, confiable y sin generar pánico en la sociedad.
“El autocuidado es una acción diaria que, si la adoptamos con disciplina, puede traducirse en un futuro más saludable para todos”, concluyeron los especialistas.

