PLACERES EXTRAÑOS: MISOFILIA

ANA LAURA ROSAS BUCIO

Los seres humanos somos diversos, en nuestros gustos y en nuestros placeres. Eso ya no lo podemos dudar. Es una realidad que, si bien a la gran mayoría de las personas nos gusta el sexo, no a todos nos gustan sexualmente las mismas cosas y aunque haya gustos que a algunos nos parecen “raros” tampoco podemos decir que son personas “desviadas, enfermas, o con trastornos”

Hay que recordar, llamamos Parafilia o Trastorno Psicosexual a aquellos comportamientos erótico-sexuales que implican comportamientos que pueden tomar tintes obsesivos, convertirse en los únicos medios de estimulación, y causar altos niveles de angustia a las personas que las padecen. Sin embargo, si no tiene éstos elementos, es posible que sea según el Dr. Juan Luis Álvarez Gayou una expresión comportamental de la sexualidad, las cuales debemos entender como la manifestación de la sexualidad a través de pensamientos, fantasías, deseos, creencias, valores, actividades, practicas, roles y relaciones  que brindan placer a las personas, las cuales no necesariamente tienen que ser las “normativas” como las relaciones heterosexuales, coitales, con posición de misionero, los viernes por la noche. Son las maneras en las que las personas manifestamos nuestra sexualidad y pueden ser tan diversas como las personas que las ejercen. 

Esta semana vamos a hablar de una expresión comportamental de la sexualidad que se considera poco común (aunque de hecho no lo es), vamos a hablar de la Misofilia: la atracción sexual hacia la suciedad, particularmente en prendas de ropa interior o con restos de fluidos corporales.

La palabra Misofilia proviene de los términos griegos “Misos”: suciedad y “filia”: amor/atracción. Una persona con atracción misófila puede experimentar atracción sexual y un alto grado de erotización al entrar en contacto con ropa interior usada, especialmente si tiene restos de semen, flujo vaginal o solamente con sudor. La atracción esta relacionada con la presencia de estas sustancias y/o el olor de la ropa íntima. Es un tipo de fetichismo relacionado con la ropa íntima, pero a diferencias de otros gustos sexuales, aquí la ropa, especialmente tangas, calzones y/o boxers deben estar usados, “sucios”.  Siendo la ropa interior de su pareja y en algunas ocasiones de otras personas.

La misofilia también pudiera estar relacionada con otras prácticas como la urofilia (atracción sexual por la orina, el olor de esta, o la acción de ser orinado) y la coprofilia (atracción sexual por el excremento).

Cuando se trata de la ropa íntima de la pareja y mientras a ella o el no le parezca incomodo que su pareja tenga este tipo de gustos sexuales, no existe ningún tipo de inconveniente. De hecho, a algunas personas el juego de quitarse la ropa interior y que la otra persona la huela puede ser altamente estimulante. 

Sin embargo, cuando esta practica implica “robar la ropa interior de alguien mas que no sea la pareja” o hacerlo sin su consentimiento puede generar problemas a la persona que gusta por la práctica de la misofilia. Recuerda que el secreto para que nuestras prácticas sexuales sean muy placenteras y saludables radica en el consentimiento mutuo. Donde todos podamos disfrutar es el ambiente propicio para que el placer se potencialice.

La conexión entre la suciedad y el placer es lo que define esta práctica, y puede incluir tocar, oler y masticar las prendas sucias. Para muchas personas misofilicas la idea de que determinada persona uso la ropa, en contacto directo con sus genitales, que “conserva el olor” de su sexo, es motivo de alto nivel de excitación sexual. 

No existen muchos estudios acerca de estas prácticas, pero lo que se ha encontrado y es consistente con lo que se expresa en la práctica clínica es que los varones tienen mayor propensión a esta atracción hacia la suciedad y los olores corporales. Y de hecho existe un mercado negro a través del internet donde se puede adquirir ropa intima usada y sucia dentro de la cual, si sucede que se envíe la ropa con las condiciones ya descritas o solo se estafe a las personas enviando otras cosas, con tal de conseguir dinero. 

Se sabe que en países como Japón existen maquinas expendedoras de “ropa interior usada”, como so fueran golosinas, cada ropa se vende con el rostro de la chica que aparentemente la uso, para crear la fantasía de que lo que se tiene es el “olor y fluidos de esa mujer”. En la red o en redes sociales existen paginas web, o en aplicaciones donde se puede obtener una prenda sucia por unos cuantos euros, dólares o hasta pesos. 

Para muchas mujeres en este mercado, vender la ropa interior solo representa la posibilidad de un ingreso económico, y para algunos hombres es la posibilidad no solo de cumplir una fantasía misofilica, sino hasta obtener una “colección de trofeos” que lo hacen imaginar que el pudo habérselas quitado, cuando no es así. 

En redes sociales hay grupos cerrados donde se ofrecen estos artículos y se pueden comprar a diferentes precios. Solo que por favor hay que tener en consideración que este tipo de conducta sexual puede ser peligrosa para la salud. Porque la ropa usada podría contener patógenos que causan enfermedades, desde las heces, hasta fluidos que puedan tener bacterias, hongos o virus. Si hablar por supuesto del impacto económico que podría tener a la economía la compra de este tipo de ropa. Si ninguna de estas consideraciones es tomada en cuenta, es posible entonces que si se trate de un trastorno psicosexual que es importante atender antes de que conlleve a consecuencias graves a la salud, o para evitar el impacto grave en sus relaciones interpersonales. 

“La vida es un sistema equilibrado de aprendizaje y evolución.

De placer y dolor. Cada situación en nuestra vida sirve a un propósito

Depende de nosotros reconocer lo que podría ser ese propósito”

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