
México, 17 de enero de 2026 — El Gobierno federal analiza la creación de una nueva credencial de identificación nacional que integre la CURP biométrica y datos adicionales, como la afiliación a servicios de salud, con el objetivo de modernizar el sistema de identificación y facilitar trámites públicos y privados.
Actualmente, el Registro Nacional de Población (Renapo) cuenta con datos biométricos de más de 25 millones de personas. Esto permite avanzar en la emisión de la CURP con fotografía, huellas dactilares y escaneo del iris, que ya está contemplada en la legislación vigente y fue aprobada para convertirse en identificación oficial obligatoria en 2026.
¿Qué incluiría la nueva credencial?
La propuesta que se analiza contempla que, además de los datos biométricos básicos, la credencial muestre la afiliación del titular a instituciones de salud como IMSS, ISSSTE o IMSS-Bienestar, así como información relevante de servicios vinculados, lo que busca simplificar gestiones médicas y administrativas.
Objetivos del Gobierno
Autoridades aseguran que esta iniciativa apunta a fortalecer la seguridad, reducir la falsificación de documentos y agilizar trámites. Además, la incorporación de datos biométricos en la CURP pretende apoyar acciones de búsqueda e identificación, como parte de una estrategia más amplia de identidad digital.
Debate público y privacidades
La propuesta ha generado división de opiniones entre especialistas y organizaciones civiles. Por un lado, hay quienes ven beneficios en la modernización del sistema de identidad; por otro, defensores de derechos digitales advierten sobre posibles riesgos en la protección de datos personales y la concentración de información sensible en una sola base nacional.
Siguientes pasos
Aunque se ha dado luz verde a la incorporación de datos biométricos en la CURP, la emisión de la nueva credencial todavía está en análisis y dependerá de la definición del Ejecutivo y de la publicación de lineamientos operativos y técnicos que establezcan cómo y cuándo se entregará de manera oficial a la población.
Este desarrollo forma parte de una transformación más amplia del sistema de identificación de México, que busca adaptarse a nuevas exigencias de seguridad y servicios públicos en la era digital.
