
En un giro contundente de su discurso internacional, el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que, de regresar al poder, impondría aranceles del 100% a los productos rusos si el Kremlin no alcanza un acuerdo de paz con Ucrania en un plazo de 50 días.
Durante un mitin político, Trump declaró que “la paciencia se ha agotado” y que la única vía aceptable es una resolución inmediata del conflicto. La amenaza no se queda solo en el terreno económico: también aseguró que enviará más armamento a Kyiv, intensificando el respaldo a Ucrania en su defensa frente a la invasión rusa.
Esta postura supone un cambio relevante respecto a sus mensajes anteriores, donde había sido más ambiguo sobre el papel de Estados Unidos en el conflicto europeo. La presión de Trump se da en un contexto de alta tensión, mientras la guerra en Ucrania ha cobrado la vida de miles y desplazado a millones desde 2022.
Las declaraciones provocaron reacciones diversas en Washington, Bruselas y Moscú. Algunos analistas consideran que el exmandatario busca proyectar fortaleza frente a Vladimir Putin, mientras otros advierten que una postura tan agresiva podría complicar aún más las negociaciones diplomáticas.

