Tlaxcales: El pan dulce ancestral que sigue conquistando paladares

Una delicia tradicional hecha a base de maíz, con raíces profundas en Tlaxcala y Puebla

Los tlaxcales son un tesoro de la cocina tradicional mexicana que ha sobrevivido al paso del tiempo. Esta especie de panecillo de maíz, con un toque dulce, tiene su origen en las culturas prehispánicas, particularmente en la región de Tlaxcala, y también forma parte del patrimonio culinario de Puebla e Hidalgo.

Conocidos también como “memenshas”, los tlaxcales tienen una textura suave por dentro y ligeramente crujiente por fuera. Se elaboran principalmente con harina de maíz nixtamalizado y piloncillo, aunque en cada comunidad existen variaciones que reflejan la creatividad de quienes los preparan. Es común encontrar versiones que llevan canela, anís, ralladura de naranja o incluso un toque de mermelada.

Este pan sencillo, de forma redonda o triangular, solía prepararse para festividades indígenas y ceremonias, ya que aportaba energía gracias a sus carbohidratos y nutrientes naturales. Además, se conserva en buen estado durante varios días sin necesidad de refrigeración.

¿Cómo preparar tlaxcales en casa?

Ingredientes:

  • 2 tazas de harina de maíz nixtamalizado
  • 1 taza de piloncillo rallado o azúcar morena
  • 1 taza de agua (puede variar según la textura)
  • 1 cucharadita de polvo para hornear
  • ½ cucharadita de canela molida
  • ½ cucharadita de anís en polvo (opcional)
  • Una pizca de sal
  • Aceite vegetal (solo para engrasar el comal)

Paso a paso:

  1. En un recipiente grande, mezcla todos los ingredientes secos: harina, piloncillo, polvo para hornear, canela, sal y anís.
  2. Incorpora poco a poco el agua mientras amasas hasta obtener una masa suave, húmeda pero manejable.
  3. Divide la masa en porciones pequeñas y forma discos de aproximadamente 1 centímetro de grosor.
  4. Calienta un comal o sartén antiadherente a fuego medio y úntalo ligeramente con aceite. Cocina los tlaxcales por ambos lados hasta que se vean doraditos y cocidos por dentro (de 3 a 5 minutos por lado).

Tip tradicional: Si tienes acceso a un comal de barro, úsalo. Ese tipo de cocción realza su sabor y textura, dando un resultado más auténtico.

Los tlaxcales se disfrutan solos, con miel, frutas o como complemento de un buen café de olla o un espeso atole. Son más que un antojito: son un reflejo de la identidad y resistencia cultural de nuestros pueblos originarios.

¿Ya los probaste?
Si no, es momento de traer a tu cocina un pedazo de historia y sabor mexicano.

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