Este año el cine mexicano da un paso audaz con “Soy Frankelda” (I Am Frankelda), la primera película nacional hecha completamente con técnica stop-motion. Dirigida por los hermanos Arturo y Roy Ambriz, la cinta es una mezcla de comedia de terror, fantasía oscura y musical, lo que la convierte en una propuesta artística poco convencional pero profundamente mexicana.

La película tuvo su estreno mundial como cinta inaugural del 40º Festival Internacional de Cine de Guadalajara (FICG) el 6 de junio de 2025. Posteriormente, fue proyectada en festivales internacionales y finalmente llegó a los cines mexicanos el 23 de octubre de 2025, distribuida por Cinépolis.
¿Por qué es importante?
- Es una producción pionera en México: emplear stop-motion implica un grado de paciencia, artesanía y detallismo que pocas producciones nacionales habían explorado a gran escala.
- Tiene una carga narrativa muy personal y metafórica: la protagonista, Frankelda, es una escritora que se adentra en su subconsciente para enfrentar los monstruos que ha creado, una idea que une lo fantástico con lo íntimo.
- La película cuenta con el apoyo y la mentoría de figuras de renombre, como Guillermo del Toro, lo que añade peso creativo y simbólico al proyecto.
- Además de su valor estético y narrativo, “Soy Frankelda” representa un avance tecnológico en la animación mexicana, demostrando que la industria nacional puede diversificarse más allá de los formatos tradicionales.
Impacto en la escena cinematográfica
El éxito de su presentación en el FICG y su financiamiento demuestra que el cine mexicano está apostando por obras más creativas, atrevidas y alejadas de los modelos comerciales convencionales. El hecho de que ahora se vean películas de animación artesanal en salas comerciales abre nuevas ventanas para creadores jóvenes que quieren experimentar con formatos emergentes.
En definitiva, “Soy Frankelda” no sólo es un logro técnico, sino también una declaración de intención: el cine mexicano está redescubriendo su capacidad para innovar, soñar en grande y literalmente construir mundos uno por uno.
