
Investigadores de la Universidad de Edimburgo descubrieron que los gatos desarrollan demencia de manera natural, de forma similar a los humanos con Alzheimer. En autopsias cerebrales a 25 felinos que mostraban síntomas como confusión, alteraciones del sueño y vocalizaciones excesivas, los científicos encontraron acumulaciones de beta-amiloide, proteína asociada a la pérdida de memoria en personas con Alzheimer.
El hallazgo convierte a los gatos en un “modelo natural perfecto” para estudiar la enfermedad, ofreciendo un panorama más realista que los roedores modificados genéticamente, que no desarrollan demencia de manera espontánea. Los expertos también destacan que esta investigación permitirá mejorar tratamientos para gatos mayores, al mismo tiempo que amplía el conocimiento sobre el Alzheimer en humanos.
