El aclamado director Christopher Nolan, conocido por éxitos como Interstellar y Oppenheimer, se encuentra en pleno rodaje de su nuevo proyecto cinematográfico: La odisea. Sin embargo, la épica producción ha quedado envuelta en una controversia internacional tras revelarse que algunas escenas están siendo filmadas en la ciudad de Dajla, una zona del Sáhara Occidental ocupada por Marruecos.

«Acto político que atenta con la identidad saharaui«
Organizaciones pro derechos del pueblo saharaui, como Por un Sáhara libre, han condenado duramente la decisión del equipo de Nolan de grabar en un territorio en disputa. A través de un comunicado, el Mecanismo de Coordinación en Dajla expresó que filmar en esta región “no es solo un rodaje, es un acto político que contribuye a borrar la identidad y la lucha del pueblo saharaui”.
El texto enfatiza que llevar a cabo una producción de alto perfil sin el consentimiento del Frente Polisario (el movimiento reconocido internacionalmente como representante legítimo del pueblo saharaui) equivale a legitimar la ocupación y presentar el territorio como parte natural de Marruecos.
Normalización de la ocupación
La polémica ha escalado al punto de que el Festival Internacional de Cine del Sáhara, cuya próxima edición se celebrará en España, también ha pedido públicamente que se suspenda el rodaje en la región. Su directora, María Carrión, advirtió que “el equipo de Nolan, tal vez sin saberlo y sin quererlo, está contribuyendo a la represión del pueblo saharaui y a la estrategia marroquí de normalizar la ocupación”.
Hasta el momento, ni Christopher Nolan ni su equipo de producción han ofrecido declaraciones sobre las críticas, y el rodaje sigue adelante. No se sabe si el director es consciente de la polémica o si ha decidido ignorarla deliberadamente.
