Investigadores y autoridades de salud en Mérida, Yucatán, han logrado una reducción significativa de casos de dengue gracias a un nuevo método de fumigación residual en interiores, conocido como TIRS (Targeted Indoor Residual Spraying). A diferencia de la fumigación tradicional, este enfoque aplica insecticida únicamente en áreas específicas dentro de las viviendas, antes del inicio de la temporada de lluvias.
Los resultados fueron contundentes: los mosquitos Aedes aegypti —principales transmisores del dengue— se redujeron en un 60 % durante los primeros seis meses posteriores a la intervención, y los casos reportados de dengue bajaron en promedio un 24 % incluso durante un brote regional.
Este nuevo enfoque representa una estrategia más sostenible, económica y eficiente, especialmente en comunidades donde los recursos son limitados. Expertos destacan que la clave está en la coordinación temprana entre autoridades locales, universidades y centros de salud, así como en la participación de la población. Su aplicación a gran escala podría convertirse en una herramienta esencial para prevenir futuros brotes de dengue y otras enfermedades transmitidas por mosquitos.

