Ciudad de México, 12 de diciembre de 2025 – La ingeniera mexicana Norma Araceli Coral Hernández, junto con un equipo de trabajo integrado por estudiantes de México y Colombia, fue reconocida con el Premio Suizo a la Innovaciónpor el desarrollo del dispositivo Xíimbal, un sistema de propulsión mecánica para sillas de ruedas que busca ofrecer movilidad accesible, segura y ergonómica a personas con limitaciones de desplazamiento.

El galardón fue entregado en el marco de los Premios Creadores del Futuro LATAM, durante el STS Forum e InnovaFest 2025, un evento que reúne a líderes globales en ciencia, tecnología e innovación, informó la Universidad Iberoamericana Ciudad de México (Ibero CDMX), donde Coral Hernández realiza su doctorado.
De acuerdo con la Embajada de Suiza en México, Xíimbal se distingue por su rigor técnico, escalabilidad e impacto social, así como por la colaboración internacional entre universidades. El premio, con un monto de 200 mil pesos, fue entregado en un evento con la presencia del embajador suizo Pietro Piffaretti, el secretario de Economía Marcelo Ebrard y la secretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación Rosaura Ruiz.
¿Qué es Xíimbal y cómo funciona?
Xíimbal es un sistema de propulsión mecánica para sillas de ruedas, diseñado con una palanca que permite a personas con tetraplejia o limitaciones de movilidad desplazarse de manera más eficiente y segura. Entre sus características destacan:
- Ajuste según el desempeño físico del usuario.
- Mayor aprovechamiento de la fuerza en direcciones controladas y dirigidas.
- Facilita la subida de rampas sin comprometer hombros, codos o muñecas.
- Potencial industrial y comercial en dispositivos médicos, rehabilitación, clínicas y hospitales.

El dispositivo fue evaluado con usuarios reales, mostrando resultados positivos como reducción de movimientos repetitivos, menor ritmo cardiaco, mayor distancia recorrida y menor gasto energético.
Un proyecto accesible e inclusivo
Norma Araceli Coral Hernández desarrolló Xíimbal motivada por su propia experiencia con lesiones cervicales y el uso de silla de ruedas. Para llevar a cabo el proyecto, se unió a los mexicanos Raúl Guillén Velásquez y Cuitláhuac Osornio Correa, y a los colombianos Ana María Vázquez Gallegos y Andrés Torres Velásquez.
El equipo diseñó modelos matemáticos y tridimensionales, así como la manufactura del prototipo, logrando un costo inferior a 280 dólares, entre 10 y 16 veces más accesible que otras alternativas en el mercado.
