Inglaterra, tras coronarse campeona en la Copa Mundial Femenina de Rugby 2025 celebrada en su propio país, ha puesto en marcha un nuevo plan de acción llamado “Every Rose: Our Time”. Este plan, con vigencia para los próximos cinco años, tiene como objetivo consolidar el crecimiento del rugby femenino a nivel nacional, tanto en participación como en rendimiento.
Entre los principales objetivos del plan se encuentra aumentar a 100,000 el número de jugadoras activas, incrementar los ingresos financieros para apoyar clubes femeninos, y mejorar las oportunidades de formación tanto para atletas como para árbitras y entrenadoras. Se busca también que las “Red Roses”, selección femenina de Inglaterra, mantenga su nivel competitivo de cara al Mundial de 2029.
El plan parte del impulso generado por el triunfo en el Mundial, aprovechando el interés mediático, el apoyo institucional y la creciente afición. Según la RFU, en los últimos años ya se observaba un aumento significativo en la base de jugadores femeninas gracias a políticas de acceso y promoción deportiva. El nuevo esquema pretende asegurar que este crecimiento sea sostenible mediante inversión, infraestructura y visibilidad.
Este tipo de estrategias representan un avance importante no sólo para Inglaterra, sino como modelo para otros países interesados en potenciar el deporte femenil. Reflejan la convicción de que el éxito deportivo debe acompañarse de estructuras sólidas, equidad, y oportunidades para las mujeres en todos los niveles del deporte.

