Este 22 de julio, un fuerte escándalo estalló en Tabasco tras revelarse que Hernán Bermúdez, alias “Comandante H”, quien dirigió la Secretaría de Seguridad local de 2019 a 2024, tiene vínculos con el grupo criminal La Barredora y está prófugo con orden de aprehensión emitida por tráfico de migrantes, ejecuciones y otros delitos. Bermúdez fue colocado en el cargo por Adán Augusto López, figura cercana a Morena y al expresidente López Obrador .
La denuncia la hizo pública el nuevo gobernador morenista, Javier May, en coordinación con las fuerzas militares que confirmaron el estatus de prófugo. El caso desató una crisis dentro del partido gobernante y comparaciones con el escándalo de Genaro García Luna en el gobierno de Felipe Calderón .

Expertos advierten que la percepción de disminución de criminalidad en Tabasco durante esos años podría haberse sustentado en pactos con el crimen, no en una estrategia de seguridad efectiva, lo que genera preocupación sobre la integridad institucional .
En el plano político, esta revelación fractura a Morena en su bastión tabasqueño, con enfrentamientos internos entre quienes defienden a Adán Augusto López y los que piden deslindarse públicamente para frenar daños mayores .
La presidenta Sheinbaum enfrentará presión para aclarar el nivel de conocimiento o tolerancia hacia Bermúdez dentro de su administración, mientras crecen los reclamos por transparencia y justicia .
