El uso de servicios de streaming ha experimentado un crecimiento significativo en el último año, con un aumento del 21% en la cantidad de tiempo que los usuarios dedican a estas plataformas. Este cambio en los hábitos de consumo de medios refleja una creciente preferencia por la flexibilidad y la variedad que ofrecen servicios como Netflix, Disney+ y Amazon Prime Video.

Actualmente, el streaming representa casi un tercio del tiempo total que los espectadores dedican a la televisión, subrayando una tendencia notable hacia el consumo de contenido bajo demanda. Este cambio ha tenido un impacto importante en la industria de la televisión tradicional, obligando a las cadenas a adaptarse y explorar nuevas formas de atraer a los espectadores.

El auge del streaming no solo está transformando la forma en que se consume contenido, sino que también está impulsando la producción de nuevas series, películas y documentales, ofreciendo a los usuarios una amplia gama de opciones para satisfacer sus preferencias. A medida que esta tendencia continúa en aumento, es probable que el streaming siga consolidándose como la principal forma de entretenimiento audiovisual.
