
El auge de los videos cortos ha dado paso a un nuevo fenómeno: las microtelenovelas chinas. Cada episodio dura apenas un minuto, pero concentra un drama que normalmente ocuparía horas en una telenovela convencional. Con historias como “La nieta divorciada de un multimillonario” o “Mi amante secreto de la realeza”, los usuarios pueden experimentar la intensidad de una serie completa en menos de una hora.
En China, la producción de estos microdramas es vertiginosa: hasta 100 episodios por semana, según The Paper. En 2024, se produjeron unas 30.000 series, generando US$7.000 millones, superando los ingresos del cine local. En otros países, como Reino Unido y EE.UU., las productoras han adaptado el formato, filmando en inglés y doblando contenidos originales. Liu Shanshan, con sede en Londres, destaca que producir una serie de 40 a 50 episodios toma entre siete y diez días, involucrando equipos mixtos de chinos y británicos.
El fenómeno global está en plena expansión. América Latina registró 100 millones de descargas solo en el primer trimestre de 2025, mientras que el Sudeste Asiático alcanzó 87 millones. Plataformas como ShortMax y ReelShort han llevado microseries a Japón, Indonesia, Tailandia, Malasia y mercados de habla hispana, adaptando contenido con actores locales y doblaje profesional. Fanáticos como Kum Sandy, de Camerún, consumen decenas de series al año, fascinados por la rapidez y la intensidad de los microdramas.
No obstante, la industria enfrenta retos regulatorios. La Administración Nacional de Radio y Televisión de China retiró miles de microseries en 2025, alegando contenido inapropiado o “vulgar”. Expertos como Oscar Zhour explican que la censura aún trata de adaptarse al crecimiento vertiginoso del sector. Algunas series eliminadas, como “El hombre más rico del mundo es mi padre”, promovían materialismo, mientras que otras con tramas similares continúan disponibles, dobladas y distribuidas internacionalmente.
El éxito de estas microtelenovelas demuestra cómo China ha logrado adaptar su creatividad a la era digital. Con episodios de un minuto, producción acelerada y expansión internacional, el país combina velocidad, accesibilidad y estrategias de mercado para convertirse en un actor clave del entretenimiento global.
