Organismos de salud advierten que México enfrenta una crisis silenciosa: si la tendencia actual continúa, para el año 2035 más del 50 % de los niños y adolescentes podrían padecer sobrepeso u obesidad. Actualmente, uno de cada tres menores ya vive con esta condición, lo que coloca al país entre los primeros lugares de obesidad infantil en el mundo.
El problema no solo se relaciona con una mala alimentación, sino también con la falta de actividad física, el exceso de bebidas azucaradas y los largos periodos frente a pantallas. Las consecuencias ya comienzan a notarse en el aumento de casos de diabetes tipo 2, hipertensión y problemas de hígado graso en edades tempranas.
Autoridades de salud han implementado campañas de educación alimentaria y revisiones médicas escolares, sin embargo, los resultados han sido limitados debido a la falta de seguimiento en casa y la influencia de la publicidad dirigida a menores. Los expertos insisten en que se necesitan políticas más firmes y una participación activa de las familias para revertir esta tendencia que amenaza la salud futura del país.

