Un nuevo análisis publicado este martes resalta los beneficios del llamado “meal sequencing”, es decir, el orden en el que se consumen los alimentos durante una comida. Investigadores señalan que empezar por verduras, luego ingerir proteínas y finalmente carbohidratos, puede tener efectos significativos en la regulación del azúcar en la sangre, mejorar la saciedad y favorecer la digestión.
El estudio subraya que este cambio en la secuencia de comidas es especialmente beneficioso para personas con riesgo de desarrollar diabetes tipo 2, ya que ayuda a controlar los picos de glucosa después de comer. Además, mejora la sensación de saciedad, lo que puede contribuir al control de peso. Aunque no se trata de una dieta en sí misma, sino de una estrategia complementaria, especialistas en nutrición ven en esta práctica una herramienta accesible y sencilla que no requiere grandes sacrificios.
Los expertos recalcan que no sustituye la importancia de mantener una dieta balanceada ni la necesidad de actividad física regular, pero abre una vía de prevención que podría implementarse a gran escala con bajo costo.

