Durante la 75 Asamblea de la Amiif, realizada en la capital mexicana, Rubin señaló que las demoras y la falta de coordinación entre dependencias gubernamentales provocan que una innovación médica tarde hasta siete años en llegar a los pacientes.
“En México, una innovación médica puede tardar hasta siete años en llegar a los pacientes. Para una familia que espera, ese tiempo puede significar la diferencia entre la esperanza y la resignación”, lamentó. Rubin criticó también que la inversión en salud en México apenas alcanza el 2,5 % del PIB, muy por debajo del promedio regional y lejos del 6 % recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
“La salud no es un gasto, es la inversión más justa, estratégica y urgente que un país puede hacer por su gente”, afirmó Rubin. El dirigente y líder de las empresas estadounidenses en México afiliadas a la American Society también consideró que México «no debe poner en riesgo» sus compromisos internacionales, como el Tratado México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), por decisiones gubernamentales que generen incertidumbre o comprometan la certeza jurídica.

