Un ataque de tiburón ocurrido en Crowdy Bay, Australia, provocó la muerte de una turista y dejó gravemente herido a un hombre, ambos de alrededor de 20 años, informaron autoridades locales este jueves 27 de noviembre de 2025. El hecho encendió nuevamente la alerta sobre la presencia de tiburones en la región y las medidas de seguridad en las playas australianas.

Turistas suizos, las víctimas del ataque en Crowdy Bay
De acuerdo con la Policía de Nueva Gales del Sur, el ataque ocurrió cerca de las 6:30 de la mañana, cuando se recibió el reporte de emergencia indicando que dos personas habían sido mordidas por un tiburón mientras se encontraban en la playa.
Al llegar al lugar, los cuerpos de rescate confirmaron que la mujer había fallecido antes de la llegada del equipo paramédico. El hombre, también turista suizo, presentaba heridas graves y fue trasladado en helicóptero a un hospital en estado crítico. Las autoridades indicaron que, hasta el momento, no ha sido identificado el tipo de tiburón responsable del ataque.
La acción inmediata de un testigo salvó una vida
Joshua Smyth, superintendente de ambulancias, destacó la rápida intervención de un testigo que aplicó un torniquete en la pierna del hombre herido para detener la hemorragia.
Según Smyth, esta acción “posiblemente evitó una tragedia mayor”, ya que permitió ganar tiempo para que los paramédicos llegaran y brindaran atención especializada al lesionado.
Cierran playas y utilizan drones para localizar al tiburón
Tras el ataque, la organización Surf Life Saving NSW anunció el cierre temporal de las playas cercanas, medida que se mantendrá por al menos 24 horas mientras se realiza un operativo con drones para localizar al tiburón y asegurar la zona.
Steve Pearce, director general de la entidad, expresó sus condolencias a las familias afectadas y pidió a la población respetar las indicaciones de los salvavidas para evitar más incidentes.
¿Qué tan frecuentes son los ataques de tiburón en la zona?
Crowdy Bay se ubica a unos 350 kilómetros al norte de Sídney. Aunque este tipo de ataques no es común en la región, las autoridades australianas mantienen una vigilancia constante mediante patrullajes, sistemas de alarma y monitoreo aéreo, especialmente durante temporadas de mayor actividad marina.
