
Por: Felipe Hernández
Cada cinco años, el Comité de Enlace Internacional sobre Reanimación
(ILCOR) publica recomendaciones basadas en la revisión de evidencia sobre
las maniobras de RCP. Estas recomendaciones, publicadas a nivel mundial el 22
de octubre, tienen como objetivo principal guiar tanto a los profesionales de la
salud como al público en general sobre la forma correcta de brindar las
maniobras de RCP en el Soporte Básico (BLS) y el Soporte Avanzado (ACLS),
dirigido principalmente a los profesionales de la salud.
Las principales recomendaciones para cualquier persona que presencie un
paro cardíaco súbito son:
1. Iniciar prontamente las compresiones torácicas efectivas. Para lograrlo, se
debe:
1.1 Lograr una profundidad de 5 a 6 cm en el adulto, incluso si no se brinda
ventilación de salvamento, ya sea porque la persona que ayuda carece de
capacitación para brindarla o porque el personal del área de la salud no
cuenta con equipo para brindarla (mascarilla de RCP o balón de ventilación).
1.2 Permitir que el tórax se descomprima totalmente después de cada
compresión. Es tan importante comprimir correctamente como permitir la
descompresión total del tórax.
Se enfatiza que la falta de compresiones torácicas adecuadas puede dificultar
el Retorno de la Circulación Espontánea (RCE) y aumentar la probabilidad de
secuelas neurológicas al no lograr una presión de perfusión que favorezca una
circulación efectiva.
1. Mantén un ritmo de compresiones de 100 a 120 por minuto, con un ritmo
medio ideal de 110 por minuto.
2. Incorpora la ventilación lo antes posible usando una mascarilla de RCP o un
balón de ventilación (AMBU).
2.1. Verifica la expansión del pecho en cada ventilación para asegurar un
volumen adecuado.
2.2. Evita el exceso de volumen de aire y las ventilaciones rápidas
(hiperventilación) durante las ventilaciones.
2.3. Mantén una relación de 30 compresiones con 2 ventilaciones si no tienes
acceso a un método avanzado de la vía aérea.
2.4. La ventilación con compresiones torácicas asincrónicas solo es
recomendable cuando tienes acceso a un método avanzado de la vía aérea.
3. Realiza una desfibrilación oportuna.
3.1. La evidencia internacional destaca la importancia de la desfibrilación con
un DEA (Desfibrilador Externo Automatizado) para aumentar las posibilidades de
RCE (Reanimación Cardiopulmonar Efectiva).
3.2. Colocar correctamente los parches de un DEA en el pecho de la víctima
mejora la efectividad de la descarga eléctrica. Familiarizarte con el uso del DEA
aumenta su eficacia.
4. Mantén una práctica periódica de RCP para mejorar las habilidades
necesarias para brindar una RCP de calidad.
Juntos Salvamos Vidas
