
México, 19 de enero de 2026 — La automotriz General Motors de México (GMM) confirmó este fin de semana el despido de aproximadamente 1,900 trabajadores en su planta de manufactura ubicada en Ramos Arizpe, Coahuila, como parte de ajustes operativos motivados por la caída en la demanda de vehículos eléctricos y la reconfiguración de su producción.
La compañía informó que estos recortes se derivan de la cancelación del segundo turno de producción, lo que implicará que la planta opere con un solo turno diario, en un esfuerzo por alinear su capacidad productiva con las condiciones actuales del mercado.
Despidos y contexto económico
Los empleados despedidos incluyen tanto personal sindicalizado como de confianza, quienes recibirán sus liquidaciones conforme a la Ley Federal del Trabajo, aseguró la automotriz en su comunicado. La empresa señaló que la medida es necesaria para “mantener la operación eficiente y continuar siendo competitivos”.
El anuncio de los despidos ocurre apenas días después de que GM anunciara una inversión de 1,000 millones de dólares en México entre 2026 y 2027 para fortalecer sus operaciones de manufactura local, lo que ha generado preguntas sobre la estrategia de la empresa en el país.
Reacciones y apoyo a trabajadores
Autoridades estatales y sindicales han expresado su preocupación por el impacto laboral, e incluso han activado mesas de diálogo para buscar alternativas y apoyar a los trabajadores afectados. En Ramos Arizpe, el municipio comenzó a activar programas de empleo y vacantes para ayudar a quien perdió su puesto de trabajo.
El gobierno de Coahuila también reforzará programas sociales y trabajará con la Secretaría del Trabajo para facilitar la reubicación laboral y capacitación de los desempleados, como parte de acciones de contención del impacto económico.
Impacto industrial
Expertos y líderes empresariales locales consideraron lamentable la reducción de personal, que además podría tener efectos indirectos en la cadena de proveeduría y la economía regional, derivado del ajuste en la producción de vehículos eléctricos en el país.
General Motors aseguró que la planta de Ramos Arizpe no corre riesgo de cerrar, subrayando el compromiso con México y su presencia a largo plazo en el sector automotriz.
