La estrella de la temporada
Cada año, con la llegada del otoño, los mercados mexicanos se llenan de un ingrediente que se ha convertido en sinónimo de tradición y sabor: la calabaza de Castilla. Este fruto, de cáscara gruesa y pulpa anaranjada, es una de las opciones más versátiles de la temporada, capaz de brillar tanto en recetas saladas —como unos crujientes nuggets— como en preparaciones dulces, pays e incluso bebidas como el café.
Un perfil nutricional sorprendente
De acuerdo con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, esta calabaza no solo destaca por su sabor, sino también por su impresionante aporte nutricional. Contiene proteínas, ácidos grasos omega 3, fibra y una amplia gama de minerales como hierro, potasio, magnesio y zinc, además de vitaminas A y C que fortalecen el sistema inmunológico y favorecen la salud en general.
La fuerza de su color: la vitamina A
El tono anaranjado intenso de su pulpa se debe a la presencia de carotina o beta-caroteno, un fitonutriente que, al ser procesado por el organismo, se transforma en vitamina A. Esta vitamina no solo es fundamental para la salud visual, sino que también ayuda a prevenir enfermedades cardiovasculares, refuerza las defensas y reduce el riesgo de ciertos tipos de cáncer.
Pepitas que valen oro
Las semillas de la calabaza de Castilla, conocidas popularmente como pepitas, son otro tesoro nutricional. Ricas en proteínas, grasas saludables, magnesio y fibra, se consideran aliadas del corazón, ya que contribuyen a regular la presión arterial y mejoran la salud cardiovascular en general. Además, sus compuestos bioactivos ofrecen beneficios antioxidantes y antiinflamatorios.
Ideas deliciosas para cocinar
La calabaza de Castilla se presta para un sinfín de preparaciones que van mucho más allá del clásico dulce de calabaza con guayabas y miel. Algunas opciones irresistibles para esta temporada incluyen:
- Tamales rellenos de calabaza de Castilla.
- Brownies suaves y húmedos elaborados con su pulpa.
- Empanadas de calabaza en tacha con masa crujiente.
- Hotcakes de avena y calabaza, perfectos para el desayuno.
- Cheesecake frío de calabaza, ideal para los amantes de los postres frescos.

