Cómo aprovechar los 90 días de tregua arancelaria

Por Renato Consuegra

El 31 de julio de 2025, el presidente Donald Trump anunció una extensión de 90 días —hasta aproximadamente finales de octubre— para negociar un acuerdo comercial con México que evite nuevos aranceles. Durante ese periodo, permanecen vigentes los gravámenes: 25 % sobre autos, fentanilo y otros productos fuera del T-MEC y 50 % sobre acero, aluminio y cobre; pero la esperada imposición del 30 % adicional queda suspendida temporalmente. 

Esta pausa representa una bocanada de oxígeno para las micro, pequeñas y medianas empresas mexicanas (MIPYMES), un espacio esencial para replantear estrategias comerciales en medio de la incertidumbre global. Pero, ¿cómo pueden sacar mayor provecho a este in passe? Aquí algunos pasos firmes:

1. Orientarse hacia lo protegido bajo el T-MEC : Más del 84 % de las exportaciones mexicanas a EE.UU. siguen libres de arancel bajo el tratado T-MEC.  Las MIPYMES deben identificar si sus productos califican bajo estas exenciones y —de no ser así— explorar adaptaciones productivas que les permitan calificar durante y después de la tregua.

2. Diversificar cadenas de suministro y mercados: El escenario tarifario exige reducir dependencia de EE.UU. Apuntalar proveedores en América Latina, especialmente para insumos afectados por aranceles del 50 % (como metales), permite amortiguar impactos en costos. Además, reforzar ventas internas o en mercados como Canadá o la región andina mitiga riesgos en caso de giro repentino.

3. Tecnología, eficiencia y colaboración: En sectores como manufactura y agroindustria, adoptar tecnologías de automatización, logística digital y trazabilidad puede reducir costos y aumentar competitividad frente al encarecimiento por aranceles. Asociarse con otras MIPYMES para compras consolidadas también mejora poder de negociación ante proveedores globales.

4. Asesoría financiera y diplomacia económica: La Secretaría de Economía, así como cámaras regionales, deberían ofrecer talleres gratuitos sobre reclasificación arancelaria, financiamiento ágil para adaptaciones de producto y exportación; incluso capital semilla, ya que el plazo de tres meses es corto, pero suficiente para mejorar competitividad estructural.

5. Comunicar y posicionar ventajas locales: En el mercado estadounidense, impulsar campañas que destaquen atributos de Hecho en México (“Made in Mexico”), sostenibilidad y trazabilidad puede añadir valor ante consumidores finales, especialmente en nichos premium o ecológicos, donde el origen importa.

Esta ventana de 90 días no es una tregua pasiva, sino un lapso para reconfigurar estructuras. En 2024, el comercio entre México y EE.UU. superó los 800 000 millones de dólares en ambos sentidos; una caída abrupta podría representar hasta 12 % menos exportaciones y una contracción del PIB mexicano de 4 %.  Las MIPYMES, que aportan más del 50 % del empleo formal, no pueden esperar: deben actuar con rapidez, inteligencia estratégica y colaboración pública-privada.

Cerrar esta columna sin una llamada de acción sería un error. México necesita de sus MIPYMES innovadoras, ágiles y resilientes para que esta tregua de 90 días se traduzca en una transformación económica tangible, no en una calma engañosa.

renato@yoemprendedor.mx

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