El sector salud en México atraviesa una situación crítica. Miles de trabajadores han anunciado un paro nacional para el 15 de noviembre, denunciando la falta de medicamentos, material quirúrgico y recursos básicos para atender a los pacientes. Médicos, enfermeras y técnicos aseguran que los hospitales públicos operan “al borde del colapso”.
La escasez de insumos se ha convertido en un problema constante durante los últimos meses, afectando a unidades médicas en varios estados. Los profesionales advierten que ya no pueden garantizar una atención digna ante la falta de herramientas mínimas como jeringas, gasas o analgésicos esenciales.
Los sindicatos aseguran que el paro busca visibilizar el deterioro del sistema público y exigir una respuesta inmediata de las autoridades de salud, sin que esto implique suspender los servicios de urgencia o terapia intensiva.
Además, los trabajadores del sector han pedido al Congreso revisar el presupuesto asignado para 2026, señalando que “más infraestructura sin suministros no es solución”. Recalcan que la prioridad debe ser abastecer y equipar adecuadamente los hospitales que ya están en funcionamiento.
Esta manifestación podría marcar un punto de quiebre en la relación entre el gobierno y el personal sanitario, que durante años ha denunciado falta de apoyo, sobrecarga laboral y bajos salarios, especialmente después de la pandemia.

