Un reciente informe de la Fundación KFF reveló que las primas del seguro médico ofrecido por los empleadores en Estados Unidos para cobertura familiar aumentaron un 6 % en 2025, alcanzando un promedio de 26 993 dólares anuales por familia. Este incremento representa el mayor registrado en dos décadas.
El trabajador promedio aporta cerca de 6 850 dólares de esa cifra, mientras que el resto corre a cargo de las empresas. El alza se atribuye principalmente al incremento en los precios de los medicamentos, la prevalencia de enfermedades crónicas y el mayor uso de servicios médicos.
En los últimos cinco años, las primas familiares han subido un 26 %, superando el crecimiento de la inflación (24 %) y acercándose al aumento de los salarios (29 %). Esta tendencia genera preocupación por la presión financiera sobre las familias y las pequeñas empresas, que podrían verse obligadas a trasladar los costos a los empleados o reducir beneficios.
Desde la perspectiva de las políticas públicas, expertos sugieren la necesidad de diseñar mecanismos de regulación más eficaces que contengan el alza de los seguros sin sacrificar la calidad de la atención. Aunque se trata de una situación particular de EE. UU., refleja tensiones presentes en sistemas de salud de todo el mundo.

