El New World Screwworm o “gusano barrenador” ha encendido las alarmas sanitarias en México. Este parásito, una larva de mosca que se alimenta de tejido vivo, ha provocado un brote sin precedentes en siete estados del sur: Campeche, Chiapas, Oaxaca, Quintana Roo, Tabasco, Veracruz y Yucatán. Autoridades de salud confirman más de 720 casos en humanos, con al menos 6 muertes registradas, mientras que el impacto en el sector pecuario es devastador: más de 111 mil animales infectados, lo que representa pérdidas millonarias para ganaderos locales.
El gusano barrenador provoca miasis, una infección donde las larvas invaden heridas abiertas y destruyen piel y músculos. La Secretaría de Salud pidió a hospitales y clínicas estar atentos a casos sospechosos, en especial en comunidades rurales. Paralelamente, el gobierno en coordinación con la FAO y la OPS lanzó un plan de emergencia de control biológico, liberando moscas estériles para frenar la reproducción del parásito. Especialistas advierten que, de no contenerse, el brote podría extenderse a Centroamérica.

