
Desde su estreno el 20 de junio, KPop Demon Hunters se convirtió en la película animada más vista en la historia de Netflix. La historia sigue a Huntr/x, un grupo femenino de K-pop que también protege al mundo de fuerzas sobrenaturales, enfrentándose a sus rivales, los Saja Boys.
La película combina acción, humor y fantasía con un mensaje universal sobre amistad, confianza y autodescubrimiento. Pero el verdadero motor del fenómeno ha sido la música: la banda sonora, con productores de renombre del K-pop como Teddy Park y Lindgren, ha alcanzado los primeros puestos en Billboard y Spotify, superando incluso a BTS y Blackpink.
Además, la animación refleja con autenticidad la cultura coreana: desde calles de Seúl hasta elementos del chamanismo y tradiciones visuales, integrando perfectamente la estética y los rituales del K-pop. El resultado es una historia que conecta con espectadores de todo el mundo, incluso aquellos que no son fans del género.

