
Harvard acudió hoy a un tribunal federal en Boston para impugnar la decisión del gobierno de Donald Trump de congelar $2 600 millones en fondos para investigación. La universidad sostiene que dicha suspensión es ilegal y viola sus derechos constitucionales, en particular la libre expresión académica. La jueza Allison Burroughs, designada por Obama, expresó serias dudas sobre la justificación del gobierno, señalando que no se presentaron “procedimientos ni documentación” que demuestren conductas antisemitistas específicas.
El gobierno argumenta que la medida responde a la supuesta inacción de Harvard frente a incidentes de antisemitismo tras las protestas pro‑Palestina de 2023, y que cuenta con plena autoridad para revisar y recortar contratos de subvención. Mientras tanto, Harvard advierte que las consecuencias incluyen el cierre de laboratorios y la paralización de investigaciones clave en áreas como medicina y tecnología.
Donald Trump atacó a la jueza Burroughs a través de Truth Social, calificándola de “TOTAL DISASTER” y acusando a Harvard de ser “anti‑semita, anti‑cristiana y anti‑americana”, a la vez que promete apelar cualquier fallo en su contra.

