
Microsoft ha ejecutado una nueva ronda de despidos dentro de su división de videojuegos, esta vez enfocada en King, la desarrolladora detrás del exitoso juego Candy Crush. En total, alrededor de 200 empleados fueron despedidos, lo que representa cerca del 10 % de la plantilla de King.
De acuerdo con fuentes internas, los recortes afectaron principalmente a las áreas de diseño de niveles, experiencia de usuario (UX), narrativa y desarrollo de interfaz. Lo que ha generado mayor controversia es que los trabajadores fueron reemplazados por herramientas de inteligencia artificial que ellos mismos ayudaron a desarrollar o entrenar.
Estos despidos forman parte de una serie de reestructuraciones más amplias dentro de Microsoft. Tan solo en lo que va del año, la compañía ha eliminado más de 9,000 puestos de trabajo, afectando a múltiples divisiones, incluyendo Xbox y otros estudios adquiridos tras la compra de Activision Blizzard.
La estrategia apunta a una transformación operativa centrada en inteligencia artificial. Microsoft ha destinado más de 80 mil millones de dólares en infraestructura para IA durante 2025, y reporta ahorros significativos, especialmente en áreas como atención al cliente y ventas, donde aseguran haber reducido costos hasta en 500 millones de dólares gracias a estas tecnologías.
No obstante, el costo humano de esta transición tecnológica empieza a generar críticas. Varios expertos y voces de la industria advierten sobre los riesgos de depender excesivamente de IA en áreas creativas, especialmente en el desarrollo de videojuegos donde el factor humano es clave.
Por ahora, Microsoft sostiene que los despidos responden a una “reorganización estratégica” que busca mantener la competitividad en un mercado cambiante. Sin embargo, el reemplazo directo de talento humano con inteligencia artificial vuelve a encender el debate sobre el futuro laboral en la industria tecnológica.
