Los gatos son maestros en ocultar signos de enfermedad. Este comportamiento, heredado de sus antepasados salvajes, puede dificultar que los cuidadores detecten problemas de salud a tiempo. Sin embargo, ciertos cambios en su rutina, apariencia o comportamiento pueden ser claves para saber que algo no está bien.
Señales de alerta en el comportamiento de tu gato
- Menor actividad física: Si tu gato deja de subir a lugares elevados o pasa más tiempo escondido, podría estar experimentando dolor o malestar.
- Cambios en sus hábitos alimenticios: Una disminución en el apetito o el rechazo a sus alimentos favoritos son señales comunes de problemas de salud.
- Alteraciones en la higiene personal: Un gato que no se acicala adecuadamente puede estar enfermo o tener dificultades físicas, como dolor articular u obesidad.
- Uso inadecuado de la bandeja sanitaria: Deposiciones fuera de la bandeja pueden estar relacionadas con infecciones urinarias, cálculos o incluso estrés.
- Exceso de vocalizaciones: Aumento en los maullidos o cambios en el tono pueden indicar dolor o ansiedad.
- Pérdida de peso o pelaje sin brillo: Un pelaje opaco o la pérdida gradual de peso pueden ser indicadores de enfermedades como problemas hormonales o gingivitis.
- Cambios de comportamiento: Un gato más gruñón, sedentario o inquieto puede estar manifestando malestar físico o emocional.
Enfermedades frecuentes en los gatos
Entre las afecciones más comunes están la gingivoestomatitis, que causa dolor al comer, y la obesidad, que puede derivar en problemas como diabetes o hipotiroidismo. Las alergias, infecciones urinarias y el dolor articular también son habituales en los felinos.
Consejo veterinario: Si detectas alguna de estas señales, consulta a tu veterinario. Las visitas regulares ayudan a prevenir y tratar a tiempo las enfermedades más frecuentes en gatos.