
El piloto neozelandés regresará a la Fórmula 1 esta temporada con Racing Bulls, tomando el asiento que dejó Yuki Tsunoda.
Durante su breve paso por Red Bull, Lawson enfrentó desafíos importantes. En el Gran Premio de Australia, un accidente lo dejó fuera de carrera, mientras que en China tuvo dificultades en la clasificación y terminó duodécimo, sin sumar puntos. Estos resultados influyeron en la decisión del equipo de reemplazarlo por Tsunoda a partir del GP de Japón.
“Para ser sincero, fue un shock. No lo esperaba. Las conversaciones no iban en esa dirección, así que realmente me tomó por sorpresa”, declaró Lawson a SKY Sports.
El joven piloto señaló que su adaptación se vio afectada por la falta de experiencia en algunos circuitos y por la complejidad del RB21, al que describió como un monoplaza difícil de manejar. “Correr en pistas que ya conocía me habría ayudado a entender mejor el coche y aprovechar la oportunidad, pero no fue mi decisión”, explicó.
El jefe de equipo, Christian Horner, justificó el cambio alegando preocupaciones sobre la presión a la que estaba sometido Lawson, describiendo la situación como una medida “dura pero necesaria” para su desarrollo.
A pesar del revés, Lawson expresó su gratitud por la oportunidad y el apoyo recibido. “Ser piloto de Red Bull Racing siempre fue mi sueño. Es difícil, pero estoy agradecido por todo lo que me ha llevado hasta aquí”, compartió en redes sociales.
Ahora, con su regreso a Racing Bulls, Lawson buscará demostrar su talento y consolidarse en la categoría. Mientras tanto, Yuki Tsunoda asume el reto de ser compañero de Max Verstappen en Red Bull, con la misión de contribuir al éxito del equipo en la temporada.
Este movimiento refleja la competitividad extrema de la Fórmula 1, donde las decisiones se toman rápidamente y los pilotos deben demostrar su valía en cada oportunidad.