En el amor, a veces nos venden la idea de que una pareja feliz debe hacerlo todo junta: comer, dormir, ver series, salir con amigos… prácticamente convertirse en un solo ser. Pero, ¿qué pasa cuando la relación se vuelve tan cerrada que ya no hay espacio para respirar? 👫💭
La verdad es que una pareja no es una fusión de dos personas en una sola, sino la unión de dos individuos que deben seguir manteniendo su esencia. La psicóloga Esther Perel, experta en relaciones de pareja, menciona que el equilibrio entre cercanía e independencia es fundamental para mantener la pasión y el bienestar en una relación. En pocas palabras: amarse no significa perderse a uno mismo.

Tener espacio personal no quiere decir que la relación esté en crisis ni que el amor se haya debilitado. Al contrario, cuando cada persona se da tiempo para sí misma, la relación se vuelve más fuerte. ¿Por qué? Porque permite que ambos crezcan individualmente, exploren sus intereses y regresen a la relación con nuevas experiencias y perspectivas que enriquecen la conexión.
Piensa en esto: si pasas todo el tiempo con tu pareja, ¿de qué hablarán después? Compartir momentos es hermoso, pero también es importante que cada quien tenga su propio espacio para extrañarse y reencontrarse con emoción. Salir con amigos sin culpa, leer un libro a solas, practicar un hobby o simplemente tomarse un tiempo para pensar y relajarse son cosas que benefician a ambos.
Así que si últimamente sientes que estás pegado como chicle a tu pareja, no te preocupes. No significa que algo esté mal, sino que es momento de equilibrar la cercanía con un poquito de independencia. 💕✨