El peso mexicano sufrió una depreciación del 1.11% al cierre de la última sesión, eliminando las ganancias acumuladas durante la semana pasada. Este retroceso ocurrió a pesar de la tendencia general de debilitamiento del dólar frente a otras monedas importantes, como el euro, el peso chileno y el real brasileño.
El descenso del peso se produjo en un contexto de cautela en los mercados financieros, en un día sin eventos macroeconómicos significativos tanto en México como en Estados Unidos. Los inversores se mantienen a la espera de la publicación de datos cruciales este miércoles, incluyendo las cifras del Producto Interno Bruto (PIB) y la inflación en México. Estos indicadores serán determinantes para evaluar la dirección futura de la economía mexicana y la estabilidad de su moneda.

Para el segundo trimestre de 2024, se anticipa una ligera contracción en el crecimiento del PIB de México, con una disminución de la tasa de crecimiento del 0.3% al 0.2%. Este debilitamiento en la actividad económica, junto con la posibilidad de una reducción en las presiones inflacionarias, ha aumentado la incertidumbre en los mercados y ha contribuido a la depreciación del peso.
Además, la atención de los inversores está centrada en el simposio de Jackson Hole, donde se esperan declaraciones sobre los próximos pasos de la política monetaria de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos. Los mercados emergentes, incluido México, podrían verse afectados por cualquier señal de recortes en las tasas de interés estadounidenses, lo que genera un ambiente de prudencia entre los operadores.
En términos de análisis técnico, el tipo de cambio del peso frente al dólar experimentó un impulso alcista, alcanzando los 18.83 pesos por dólar, un nivel correspondiente al 50% de Fibonacci. Sin embargo, el precio ha retrocedido hacia el soporte en 18.74 pesos, y la tendencia futura dependerá de la capacidad del peso para superar este nivel clave o, por el contrario, descender hacia los 18.41 pesos si la tendencia alcista se revierte.

Con un panorama económico incierto y a la espera de nuevos datos, el comportamiento del peso mexicano en los próximos días será crucial para definir su trayectoria a corto plazo.