Por Oscar Tafoya
La apertura de empresas en Baja California registró una caída del 13% en febrero de 2025, con solo 701 nuevos negocios formales frente a los 805 del mismo mes en 2024, según el IMSS.
Este descenso refleja la desaceleración económica que afecta a la región, sumada a una carga fiscal elevada y una burocracia que complica el emprendimiento. Empresarios señalan que los impuestos sobre las remuneraciones afectan la viabilidad de nuevos negocios, limitando la generación de empleos formales.
A esto se suma la falta de incentivos por parte del gobierno estatal, que destina apenas 4.69% de su presupuesto al fomento económico, mientras que para programas sociales asigna el 6.73%. Esta distribución de recursos ha generado críticas sobre la falta de apoyo al sector productivo.
Si la tendencia negativa persiste, expertos advierten que Baja California podría enfrentar una mayor desaceleración en la generación de empleo y una reducción en la inversión empresarial en los próximos meses.
